Debido a la ausencia de un plan público para la disposición final de la denominada “basura electrónica”, ingresará un proyecto de ordenanza a la próxima sesión del Concejo Deliberante.
La iniciativa pugna por la creación de un programa de reciclaje y recupero de artefactos eléctricos y electrónicos. Están comprendidos los rezagos informáticos (computadoras, servidores, monitores, impresoras); de telecomunicaciones (teléfonos fijos, decodificadores, celulares en desuso); baterías o accesorios como cargadores.
La propuesta elevada al cuerpo por el edil Horacio Piceda (UCR) contempla la creación de un programa municipal, además de la instrumentación de campañas de concientización; la firma de convenios con organizaciones públicas y privadas; y la convocatoria a personas y entidades ambientalistas para fijar metodologías de trabajo.
Los detalles serán resueltos y debatidos en comisión.
“Se deben establecer pautas, obligaciones y responsabilidades en el manejo de estos desperdicios, tanto en forma sanitaria como ambiental, adecuadas a fin de proteger el ambiente, seres vivos y bienes”, planteó el legislador.
En ese sentido, citó que “la peligrosidad ambiental que generan estos residuos, por el alto grado de toxicidad, nos exige trabajar en un proyecto que prevenga futuros daños ecológicos” y acotó que “parte de la política de prevención a implementarse debe ser para fomentar el uso de materiales biodegradables, lo que conlleva la disminución de riesgos para la salud pública y el medio ambiente, utilizando metodologías y tecnologías de tratamiento que minimicen la generación de desechos potencialmente tóxicos”.
Materiales de rezago o en desuso
Se entiende por basura electrónica al rezago informático como computadoras, servidores CPU, monitores, notebooks, laptops, agendas electrónicas o PDAS, periféricos (teclado, mouses, webcams, parlantes), impresoras a chorro de tinta o matriz de punto, multifunción, centrales telefónicas, routers, juegos electrónicos, intercomunicadores, teléfonos celulares, entre otros.
La iniciativa pugna por la creación de un programa de reciclaje y recupero de artefactos eléctricos y electrónicos. Están comprendidos los rezagos informáticos (computadoras, servidores, monitores, impresoras); de telecomunicaciones (teléfonos fijos, decodificadores, celulares en desuso); baterías o accesorios como cargadores.
La propuesta elevada al cuerpo por el edil Horacio Piceda (UCR) contempla la creación de un programa municipal, además de la instrumentación de campañas de concientización; la firma de convenios con organizaciones públicas y privadas; y la convocatoria a personas y entidades ambientalistas para fijar metodologías de trabajo.
Los detalles serán resueltos y debatidos en comisión.
“Se deben establecer pautas, obligaciones y responsabilidades en el manejo de estos desperdicios, tanto en forma sanitaria como ambiental, adecuadas a fin de proteger el ambiente, seres vivos y bienes”, planteó el legislador.
En ese sentido, citó que “la peligrosidad ambiental que generan estos residuos, por el alto grado de toxicidad, nos exige trabajar en un proyecto que prevenga futuros daños ecológicos” y acotó que “parte de la política de prevención a implementarse debe ser para fomentar el uso de materiales biodegradables, lo que conlleva la disminución de riesgos para la salud pública y el medio ambiente, utilizando metodologías y tecnologías de tratamiento que minimicen la generación de desechos potencialmente tóxicos”.
Materiales de rezago o en desuso
Se entiende por basura electrónica al rezago informático como computadoras, servidores CPU, monitores, notebooks, laptops, agendas electrónicas o PDAS, periféricos (teclado, mouses, webcams, parlantes), impresoras a chorro de tinta o matriz de punto, multifunción, centrales telefónicas, routers, juegos electrónicos, intercomunicadores, teléfonos celulares, entre otros.


